BORA BORA

La boda fue un reventón, pero ya es ahora de que estén ustedes solos. Sobre un atolón en medio de un arrecife, Bora Bora es todo lo más hermoso que hay sobre nuestra Tierra, a la vez que parece otro planeta. Nadarán en mares tan cristalinos que casi desaparecen. Altas montañas verdes les atraerán como algo sacado de un cuento de hadas. Este entorno atemporal pero frágil enmarca una luna de miel para los amantes más dichosos. Una vez que se encuentren en Bora Bora, se darán cuenta de qué tan lejos han llegado. A los lunamieleros les encanta el aire, las vistas, los perfumes tropicales embriagadores…les llevaremos a los dos al trance, con muy poca necesidad de salir de sus casitas y bungalows (siempre se puede pedir que te traigan manjares deliciosos al cuarto). No obstante, esta vida nueva es una aventura. Así que monten un jet-ski para una carrera por la laguna; sobrevuelen intensos paisajes de mar y sierra en helicóptero; o diríjanse al bosque, repleto de vida, en un recorrido off-road de lujo.


    MOOREA

    Moorea es hogar del ecosistema de coral más grande del mundo –más de 3000 arrecifes distintos. Viaja para experimentar la increíble biodiversidad de la isla, al bucear o navegar en un barco con fondo de vidrio. La increíble naturaleza de Moorea es producto de un volcán, que creó la famosa forma de corazón de la zona, asegúrate de visitar Belvedere, que presume de una de las vistas más inolvidables del Pacífico Sur.